sábado, 6 de julio de 2013

Titancordia - Capítulo V

-Ohhh, pero qué malotes. -dijo uno de los científicos.
-Pues eso no es nada comparado con lo que viene ahora... jojojo...
-Señorita Miriam, nosotros la considerábamos más... decente.
-Ya sabes lo que dicen... las mosquitas muertas son las peores. -dijo en voz baja otro científico.
-¿Cómo dices?
-¡Nada, nada...! Siga deleitándonos con su historia, por favor.
-¡Claro! Ahora... os voy a contar el momento más erótico de mi vida...
-Oyy... esto promete. Grábalo todo que ya verás qué dineral vamos a ganar.

Miriam se sentía plena. Totalmente feliz. Se dirigía junto a su amorsitoh al camarote, donde hace tan solo una hora se encontraba llorando por pensar que lo había perdido para siempre. 

-¿Qué hacemos? :|
-Se me ha ocurrido algo genial... lplplplplp. -Miriam hizo un movimiento de lengua bastante usual en ella.
-¿El qué? :|
-Pues...
-H*STIAH, ¿Y ESE PEDROLOH? -dijo estupefacto Mini Di (con toda su vena cani, again) al ver la joya que relucía en la mesa de Miriam.
-Ahh, ésa. Es el Cuore de la mare. Me la regaló Toni-P; dijo que era la que llevaba Berlusconi cuando lo pillaron en su jacuzzi con todas sus "mozas"...
-Dios, es la leche. -decía Mini Di sin quitarle ojo... al Cuore- Su color, su forma, su historia...
-Mini Di... Quiero que me dibujes.
-Qué brillo luce la joya.
-Solo con el diamante...
-Es preciosa...
-SOLO con el diamante... -repetía Miriam.
-Qué tonalidad... como la de mis ojos, ciertamente.
-SOLO CON EL DIAMANTE... -Miriam empezaba a perder la paciencia...
-Parece de gominola... *-* -Mini Di, ensimismado, no se enteraba de nada.

Miriam acabó perdiendo la paciencia y le pegó una colleja.

-Ay. :|
-¡QUE ME PINTES SOLO CON EL DIAMANTE! ¡TÚ! ¡A MÍ! ¡SOLO CON EL DIAMANTE! ¡S-O-L-O CON EL DIAMANTE!
-Ahhh, vale jo, no te enfades...
-Pues venga, a trabajar. Y rapidito si no quieres que saque el látigo.
-PERO PERO, ¡¿QUÉ?! -a la media hora, Mini Di se enteró de lo que estaba ocurriendo- ¿SOLO con el diamante? Mmmmm... como quieras...

Y justo en ese instante, Miriam se quitó la bata (de laboratooorio, pues era un recuerdo que cierta profesora le había dado por subir nota en su asignatura), dejándole contemplar a Mini Di todo su ser... su seno, su coseno... y la tangente de Mini Di tendió hacia el infinito. (nota de la autora: JJJJJJJJJJJJJAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJJA NO PODÍA RESISTIRME A ESCRIBIR ESO)

-Venga, túmbate ahí... -dijo Mini Di, señalando un sofá que había en el camarote de Miriam (ya ves lo bien equipados que van los de primera clase).
-¿Cómo quieres que me ponga? -preguntó Miriam.
-Mmm... veamos... apoya la cabeza en el brazo izquierdo... pon la rodilla derecha un poco sobre la izquierda...

Miriam obedeció rápidamente, pues no quería desagradar a su ninioh.

-¿Y qué hago con el brazo derecho? -preguntó muy interesada...
-Jujuju, ¡aquí viene la mejor parte! -dijo entusiasmado Mini Di.- Pon la mano derecha en forma de pistola...

Miriam lo hizo ipso facto.

-... y ahora pon tu boca sobre ella. Saca morritos.
-¿Así? -preguntó Miriam con la postura requerida.
-OGG, SÍ.

Entonces Mini Di, muy concentrado, se sentó enfrente de ella y empezó a dibujar su figura, aquélla que tanto lo enloquecía. Sentía tantas ganas de poder tenerlo entre sus manos... pero por ahora solo podía conformarse con plasmarlo en su papel.
Miriam, al mismo tiempo, al ver los ojos dicaprienses de su rubioh se moría de ganas de que Mini Di hiciese con su cuerpo algo más que dibujarlo...
Al cabo de una hora, more or less...

-C'est fini? -preguntó Miriam al ver que Mini Di soltó el lápiz, contemplando su obra de arte.
-¿Er qué? :|
-Que si has acabaoh.
-¡Ah! Sí... ha quedado precioso...
-Es lógico, soy yo. -dijo Miriam, orgullosa.
-Pero sería imposible que quedase la mitad de precioso que tú.
-OOOOOOOOOOY HIJO MÍO.
-MIRIAM... NO CREO QUE PUEDA RESISTIRME MUCHO MÁS...
-MINI DI... YO TAMPOCO... Me tienes emBRUJAda...
-MIRIAM... COMO UNA OLA, TU AMOR LLEGÓ A MI VIDA...
-OGGG, MINI DI... NO AGUANTO MÁS... ¡POSÉEME!

¡La temperaturah subía en aquél camarote!

-ESTA NOXEH ES PA ASE TRAVESURAH. . . -Mini Di estaba... preparado.
-SÍ... Pero aquí no. Busquemos algo más... salvaje, grr.
-¡Vamos al garaje!

La parejita corría enloquecida en busca de su nidito de amor... pero lo que no sabían era que alguien los observaba. Sí, se trataba de... ¡Ainhoeh!

Una vez en el garaje, comenzaron la búsqueda del que sería "el coche del amor".

-Mini Di...
-¿Sí, chocolatito mío?
-Una vez me dijeron que los hombres que eligen coches grandes... ya sabes... no orientan.
-Bah, ¿me ves cara de eso?
-Mmmm, no te lo veo precisamente en la cara, pero sí, tienes razón.
-Pues venga, este mini amarillo con matrícula capicúa está bastante bien.

Se subieron en el coche, y Mini Di empezó a hacer de chófer.

-¡Oh, sexy señorrrita! ¿Hacia dónde vamos?
-Hacia las estrellas... (lplplplp)
-No necesito ver las estrellas teniendo una al lado. :) (BASADO EN HECHOS REALES)
-AYYY QUE TE COMOOOOOO.

Y... Miriam y Mini Di comenzaron a realizar el acto físico del amor.

-Aih k veh... k suerte tiene la sosiah estah... aihh Mini Dih... si yoh fuerah mar, y tu unah rokah, subiriah la mareah pah besah tu bokah.. (L* -se decía Ainhoeh a sí misma.- serah mejoh k me shive ar Tonih-P yah.

Y dicho eso, Ainhoeh fue corriendo (todavía celosa por no ser ella la señorrrita de Mini Di) a los aposentos de Toni-P para cumplir su función: el ser una shivatah.

-Toooooniiih-P, saaaarteh.
-No. -contestó Toni-P, el cual había sido despertado por los gritos de corralera de Ainhoeh.
-Haaahahahaha poh noh me voy a morih...
-Ayyy... ya voooy.
-K te pasa a ti ijoooh.
-¡Señorita Ainhoeh, aquí me encuentro! -Toni-P abrió la puerta, con su gorrito de dormir, su bata y su llamativo tanga de leopardo, dejando el dedo índice a dos cm de la cara de Ainhoeh.- ¿Trae noticias?
-Sih... es mu fuerte lo k ta exo Miriam...
-Soy un hombre fuerte, aparte de tener tres carreras, ser un genio y tener el oído muy fino, ¿comprenden? Podré soportarlo.
-Poh er Minih la ha puestoh mirandoh ar norteh.
-¡¡¿¿QUÉEEEEE??!! ¡¡MIRIAM!! ¡YO TE QUERÍAAAAAAAAAAAAAAA...! -Toni-P se derrumbó.

De la nada (como de costumbre), apareció el Capitán Marina.

-Ayy, Toni-P, ¿qué te pasa? -preguntó preocupada.
-Poh k le han puesto la cornamentah.
-Nadie lo habría dicho mejor, Ainhoeh. -dijo el Capii, dedicándole una sonrisa falsa a lo francés.- Toni-P, sepa usted que de todo se sale, que un clavo quita otro clavo, que nunca un invierno venció a una primavera y que en mí puede encontrar una compañía verdadera. <3
-Snif, snif... gracias, Capii... tendré muy en cuenta su proposición. -dijo Toni-P, secándose las lágrimas.
-Sé que es imposible resistirse a mí. Bueno, me marcho que he dejado el timón sin nadie, ¡y a ver si vamos a chocar ahora con un iceberg! ¡Jajajá, qué chispa tengo y qué sarcástica soy! Bueno, adiós Ainhoeh... y hasta luego, Toni. ;D

Y el excéntrico capitán se marchó.

-Ainhoeh... vamos en busca de estos dos. Se van a enterar de lo que vale un peine.
-Peroh Tonih-P, usteh k sabe de peineh si apenah tiene peloooh maaaindreh.
-BUENO, que les voy a dar su merecido, ¡NARICES!
-Esperah tioh k me estoih meandoh. -dijo Ainhoeh, intentando entrar en el camarote de Toni-P.
-De entrar aquí nada, monada. ¡Vaya al camarote de mi... bueno, de Miriam! Tengo las llaves, tome.
-Ara vuerboh.

Y pasados unos 20 minutos (pues el hecho de encontrar un camarote y de encontrar el baño de tal camarote era una tarea difícil para nuestra Ainhoeh), la espía de Toni-P volvió... con algo reluciente colgado en su cuelloh.

-¡Irah k kosah mah guapah me he adjudikaoh!
-DEME ESO, es el Cuore de la Mare, ¡maldita!
-Maadreh tampokoh te pongah asin, totah, tú noh puedeh usarloh xqeh no tieneh cueyoh.
-QUE SE CALLE. Ummm... pensándolo bien... esto me puede servir para idear un malvadísimo plan... ¡WAJAJAJAJA! ¡AINHOEH, ERES UN GENIO!
-Kiyoh te me trankilisah k no soih un tioh. Soih una geniah si akasoh.

Y después de tanta conversación absurda, Toni-P y Ainhoeh se dirigieron al coche del amor.
Mini Di y Miriam no se aburrían.

-¡PUM! -Miriam chocó el cristal empañado del coche con su mano, dejando su huella- Mini Di... jolín, te has portado.
-Es que sé hacer mucha magia... vaya... tengo frío...
-VEN AQUÍ A QUE TE DE CALOR. -Miriam se abrazó a su ninioh.
-Ten cuidadito que el chocolate blanco se derrite con tanto calor...
-Pues ahora me apetecería a mí un chocolate caliente...

De repente, escucharon voces provenientes de la entrada del garaje.

-K pasoh con er k dijo k te amabah, ah, ah.
-¡Ainhoeh! ¡Cállate que nos van a oír!

Mini Di y Miriam se quedaron--> O.O

-¡Vayámonos antes de que nos pillen! -dijo Mini Di.
-¡Pero espérate hijo, ponte algo!
-Uy, casi me voy desnudo. Jeje. :|
-¡Esto es lo más divertido que he hecho nunca! -decía Miriam mientras se vestía.

Mientras, Toni-P y Ainhoeh seguían a lo suyo.

-Malditos coches... ¿sabes, Ainhoeh? Una vez hice un experimento sociológico: me quedé parado en el principio de cada paso de cebra, esperando a que parasen para dejarme cruzar. Lo hice en catorce pasos. ¿Sabes en cuántos me dejaron pasar? ¿SABES EN CUÁNTOS?
-Teh pintaron pajaritoh en er fremaah. . -cantaba Ainhoeh sin hacerle mucho caso a su superior- ... ¿Eh? Sih sih, sigueh contandomeh.
-¡EN DOS! ASCO DE SOCIEDAD, se creen superiores por ir en una caja con cuatro ruedas... ¡Bueno! ¿Encuentras el coche?
-Aiii, esk no e estaoh pendienteh.
-¡ME CAGO EN LA LECHE! ¡¡Serás inútil...!!
-Tuh ganah, kiyo, k soi una geniah.
-Maldita alumna-florero...
-¡ESEH, ESEH! ¡ESEH ES ER CARROH!

Toni-P y Ainhoeh corrieron para pillarlos in fraganti.

-¡¿CONQUE HACIENDO GUA... -Toni-P abrió la puerta de golpe- ...rrerías?

¡Miriam y Mini-Di habían escapado!


En la torre de vigilancia del barco.

-¡Mira, Capitán! ¡Mira esa parejita! -decía Manuel, señalando a Miriam y a Mini Di, que huían hacia los camarotes.
-Ay, bendita pareja, gracias a sus adulterios tengo una noche divertida asegurada...
-¿Cómo dices?
-¡Ah, nada, nada, Manuel! Queee, eso, lo que te estaba contando... iba yo por Francia cuando de repente un francés con un nombre parecido a "albóndiga" me cogió y me dijo...
-¡Oh dios! -gritó Manuel de repente.
-¡SÍ, YA SÉ QUE ES EMOCIONANTE!
-¡No, capitán! ¡MIRA ESO!
-¿El qué? -preguntó el Capii, ladeando la cabeza cual perrito confuso.
-¡Ahí, en el horizonte!

Mientras, en el horizonte.

-Lalalá... soy un iceberg feliz, nadando por aquí... lalalá... ¡ahhh, qué tranquilos se encuentran los mares a estas horas! Sin barcos, sin humanos... ¡qué placer!... un momento... ¿qué es eso que se abalanza sobre mí?

En el barco:

-¡MANUEL, COGE EL TIMÓN, CORRE! -ordenó el capitán Marina.
-¡¿Pero qué timón?! ¡Estamos en la torre, y el timón está en tu despacho! ¡¡Hoy te tocaba conducir a ti!!
-Pero jo, me aburría ahí, sola... ¿cómo es posible que en un transatlántico tan lujoso solo tengamos presupuesto para dos trabajadores?
-Rajoy y sus recortes, hija...

El iceberg:

-¡AHHH! ¡Que me atropellan! Ay dios, ay dios, que yo soy un simple iceberg, que no tengo patas para girar ni nada... ¡SOCORROOOO!
-¿Quiéeeeeeeeeeeeen me ha llamado...? -se escuchó una voz por ahí.

En el barco:

-¡Manuel, ve tú al timón, que corres más rápido que la má!
-¡Pero jolín, que hoy te tocaba a ti!
-Es que tengo que reservar energías para esta noche...
-¡Bah, ya voy yo! ¡Serás vaga! ¡Ya podrías correr un poquito!
-Ahhh, cállate, ya corrí lo suficiente en educación física.
-¡Serás incompetente!
-Como sobrevivamos te despido, asqueroso. -dijo el Capii, sentándose en la torre mientras Manuel corría para el timón.

Cuando llegó al timón, empezó a girarlo con toda su fuerza.

-¡VENGA! I CAN!
-¡Todavía no he hecho el testamento! ¡Mi mujer se va a quedar sin nada! -lloraba el iceberg.

Manuel no paró hasta ver que el barco cambió realmente su orientación, y su vector dirección ya no coincidiría con el iceberg.

-Ohh... no me creo que haya podido... -se decía a sí mismo...

Pero...
¡Un fuerte golpe se escuchó en el lateral del golpe!

-AHHH, me han roto mi parte favorita. D': -seguía llorando iceberg.

¡No habían tenido en cuenta que lo que trataban de esquivar solo era la punta del iceberg!
¡El barco había colisionado con la zona de abajo!
... ¿Habrían sido graves los daños?
Lo sabremos en el próximo capítulo.